sábado, 13 de junio de 2015
viernes, 12 de junio de 2015
La inteligencia Artificial. Una mirada al futuro, hoy.
(Inspirado en el artículo “La inteligencia artificial. ¿Hacia dónde nos lleva?”, aparecido en la revista ¿Cómo ves? Escrito por Renato Gómez Herrera. Enero, 1999, pp. 8-11).
Nos maravillan. Nos hacen pensar en todas las comodidades habidas y por haber. Se presentan como el “futuro”. Cuando el futuro que vislumbraron los creadores de las primeras computadoras en los años cuarenta es para nosotros, habitantes del planeta Tierra en el año 2015,nuestro presente.
Y es que las computadoras, el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) y los robots parecen estar cada vez más cerca de lo que Asimov alguna vez escribió y que sólo se atrevía a imaginar. Hoy, las computadoras se han insertado en cada vez más áreas de nuestras vidas y prácticamente controlan todo (o casi todo) alrededor nuestro: la información que recibimos y buscamos diariamente en la internet, la velocidad en la que viaja el tren bala en Japón y todos los dispositivos de seguridad con las que debe contar en su viaje a Tokio, controlan las funciones de operación de un canal de televisión desde el otro lado del mundo, permite la comunicación entre científicos en la Antártida y el CERN en Suiza, etc.
Hace cerca de 70 años se pusieron en funcionamiento las primeras computadoras y se les llamó “cerebros electrónicos”. Las expectativas que generaron en ese entonces fueron enormes. Realizar complicadas operaciones matemáticas era el grueso de sus funciones; las únicas, por decir lo más. Y a partir de ese momento, la carrera por su perfeccionamiento comenzó hasta nuestros días, motivado en gran parte por la “esperanza” de que algún día, esas mismas computadoras, aunados a robots (término acuñado en 1921 por Karel Capek), máquinas con aspectos humanoides, realizarían trabajos pesados para los humanos, y acompañarían a los humanos, tal vez en un acto similar a lo descrito en la Biblia, de cuando Dios creó al hombre, y después creó a la mujer, para que el hombre no se sintiera solo.
Issac Asimov (1920-1992) fue sin duda el escritor que más aportaciones realizó para la creación y masificación del concepto Robot. Un robot es una entidad virtual o mecánica artificial. En la práctica, esto es por lo general un sistema electromecánico que, por su apariencia o sus movimientos, ofrece la sensación de tener un propósito propio. La independencia creada en sus movimientos hace que sus acciones sean la razón de un estudio razonable y profundo en el área de la ciencia y tecnología. Asimov creó también las Tres Leyes de la Robótica, que suponen son las leyes máximas que deben obedecer los robots para su interacción con los seres humanos, y son:
1. Un robot no hará daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
2. Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la 1ª Ley.
3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la 1ª o la 2ª Ley.
La palabra Robot proviene de robota, que significa literalmente trabajo o labor y figuradamente "trabajo duro" en checo y muchas lenguas eslavas. Tradicionalmente robota era el periodo de trabajo que un siervo debía otorgar a su señor, generalmente 6 meses del año.
Desde ese entonces, la literatura, el cine, el teatro, han sido tierra de cultivo para el imaginario colectivo de lo que los robots debían ser. La ciencia ficción también hizo su parte al presentarnos imágenes donde los robots se nos muestran como acompañantes de expediciones al espacio, compañeros de misiones de colonización de nuevos mundos, ayudantes para la creación de embarcaciones maravillosas, y también como malévolos personajes que buscan y destruyen a los humanos.
En todas éstas imágenes hay algo en común: Los robots son objetos animados que cuentan con inteligencia propia que les permite razonar las órdenes dadas por sus compañeros humanos. La misma inteligencia que posee el humano y que le permite realizar todo lo que hace. Esa misma inteligencia que hace que HAL se vuelva paranoico y decida asesinar a los astronautas de la película 2001, Odisea del espacio.
El dotar a las máquinas de inteligencia propia, o en una mejor definición, Inteligencia Artificial (IA, ya que no responde a funciones orgánicas, como en los humanos), siempre ha sido un reto y una aspiración a la que cientos de ingenieros, físicos, matemáticos, filósofos, etc. han querido realizar, porque supondría la independencia total de parte del autómata, pero además de darle algo que es inherente sólo a la especie humana: La capacidad de decisión o Libre Albedrío.
Hoy por hoy, las máquinas que actualmente conocemos son producto de cientos de horas de trabajo de ingenieros, programadores, analistas y científicos que, con el paso del tiempo, han ido moldeando las distintas formas que los robots han tenido con el paso de los años: brazos mecánicos que pueden construir un automóvil en cuestión de minutos, computadoras de vuelo que permiten llevar un Airbus A380 de Nueva York a Frankfurt de manera tranquila y acorde al plan de vuelo, drones que sobrevuelan regiones enteras del Medio Oriente en busca de amenazas, aspiradoras que cuentan con sensores integrados que le permiten conocer y reconocer todos los rincones de nuestras casas para hacer la limpieza… Todos ellos tienen diferentes formas, mucha gente detrás de su funcionamiento y también, hay que decirlo, muchísimo dinero para su desarrollo y fabricación.
La IA supone, pues, el reto para las siguientes generaciones, y donde en este presente ya se han dado adelantos significativos, tales como el desarrollo de Asimo, por ejemplo. Asimo es un robot creado por Honda, constructor de autos y motores japonés, y que representa el punto de partida y modelo a seguir para el desarrollo de la robótica en su sentido más evolucionado, a lo que si bien se le ha dotado de herramientas que suponen un adelantamiento dentro del campo de la robótica, también cuenta con elementos que suponen las bases del desarrollo de la IAen un sentido más avanzado, ya que éstas funciones le permiten reconocer personas, realizar acciones “simples” como servir un vaso con agua sin derramar una sola gota, saludar, acompañar a personas durante un recorrido, detectar el estado de ánimo de una persona, etc.
El sueño de crear un robot humanoide suena sencillo, pero diseñar un robot que pueda duplicar las complejidades del movimiento humano y ayudar genuinamente a las personas, no lo es.
Mientras el desarrollo de Asimo continúa, Honda realiza giras de demostración de este robot en todo el mundo para inspirar a los jóvenes e impulsar el estudio de la ciencia.
En el futuro, y gracias al desarrollo y perfeccionamiento de la IA y los robots, éstos pueden servir como los ojos, oídos, manos y piernas de las personas que lo necesiten. Algún día, los robots podrían ayudar a las personas mayores o que están confinadas en una cama o una silla de ruedas, además, podría ejecutar tareas que son peligrosas para los humanos y asistir en las tareas de combate de incendios o limpieza de derrames tóxicos. Podrían alcanzar a cumplir los sueños de esas personas que en los años cuarenta armaron esas primeras computadoras llenas de bulbos y de esos escritores que planteaban un mundo donde humanos y robots se acompañaban mutuamente en el mejoramiento del planeta y su entorno.
Algún día, partiendo de este presente, esperamos que los avances de la ciencia y tecnología nos ayuden a tener un mundo mejor y hacer esos sueños, una tangible realidad.
Reflexión.
He elegido este tema, mucho en parte, porque el robot y la inteligencia artificial, nos han acompañado durante mucho tiempo y han sido parte de nuestras vidas, y es en estos tiempos donde los adelantos tecnológicos en distintas áreas han permitido un desarrollo en ésta área sin precedentes.
Crecimos viendo a HAL volverse loco, vimos a B9 salvar a la familia Robinson una y otra vez mientras decía "¡Peligro, peligro Willl Robinson!", lo vimos buscar frenéticamente a un soldado en el pasado para modificar el futuro en Terminator, o ser el compañero de viaje de Matthew McConaughey y Anne Hathaway en Interestelar.
Los robots siempre han estado presentes en nuestras vidas y los hemos idealizado ayudándonos en nuestras tareas diarias o realizando actividades demasiado complicadas para nosotros.
Partí del hecho de que, además de que soy un fanático de la ciencia ficción, me ha llamado la atención los grandes adelantos que se han llevado a cabo dentro del campo de la informática y la robótica. Asimo es el ejemplo más claro de lo que estos adelantos tecnológicos han logrado, en el campo de la robótica, y los adelantos en la informática también son sorprendentes. Tomando en cuenta que provengo de una generación que le ha tocado descubrir y vivir estos adelantos, me resulta sumamente interesante.
Elaborado por:
Daniel Argumosa Miranda
Convocatoria 2015-2
Universidad Abierta y a Distancia de México
Eje 4 Elaboración de textos académicos
10 de Junio de 2015
martes, 9 de junio de 2015
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